viernes, 23 de julio de 2010


Hablar de integración de escuela-comunidad, puede verse desde dos perspectivas:
1. La integración entre escuela y comunidad educativa.
El proceso de educación de los niños y jóvenes, no depende solo de los docentes y demás personal de la escuela, sino de todos los miembros de la comunidad educativa, que incluye a los representantes. Todos deben estar sabedores de lo que la escuela quiere lograr con la formación del niño o joven, del perfil que se pretende lograr en cada uno de los estudiantes para así cada parte dar su aporte en este proceso.

2. La integración de escuela y comunidad local.
La escuela no es una institución aislada de la comunidad, sino que está dentro de ella, por ello, es necesario que también la escuela abra sus puertas a las demás instituciones u organismos existentes de la comunidad local, y de igual manera la comunidad debe estar consciente de su participación en la formación de los educandos y educandas, porque es así, como habrá un proceso participativo de toda la comunidad en la educación de los niños y jóvenes. Esto ayuda a que las instituciones y la comunidad en general no se sientan ajenas con este proceso de educación, sino más bien parte de ella, y aunque no son los actores directos, pero de una u otra forma están colaborando a formar niños y jóvenes para la sociedad.

Estas dos perspectivas deben estar presentes en la escuela y todos los miembros de la misma, deben sentirse identificados con ella para que exista un mejor trabajo en conjunto y colaborar en formar en los alumnos los pilares fundamentales propuestos en el Currículo Nacional Bolivariano del estado venezolano:Aprender a Crear, Aprender a Convivir y Participar, Aprender a Valorar y Aprender a Reflexionar.


Aprender a Crear; es decir, a innovar, a ser originales y libertadores y libertadoras; lo cual supone fortalecer y desarrollar cualidades creativas en el y la estudiante.


Desde esta perspectiva, el fomento de la creatividad se logrará en la medida que la escuela, en relación con el contexto histórico-social y cultural, la incentive a través de un sistema de experiencias de aprendizaje y comunicación; planteamiento sustentado en el hecho de que el ser humano, es un ser que vive y se desarrolla en relación con otras personas y el medio ambiente.


Aprender a Convivir y Participar. Dicho pilar debe propiciar procesos que se den en colectivo, que conlleven a la interacción, la discusión, la controversia y la coincidencia de significados; todo ello, para lograr la configuración de un nuevo ser social, conocedor y comprometido con su entorno sociocultural, corresponsable y protagónico en el diagnóstico y solución de los problemas de su comunidad a través de la creación colectiva.

Aprender a Valorar, con el cual se da vida al planteamiento del Libertador Simón
Bolívar de que «renovemos la idea de un pueblo que no sólo quería ser libre, sino virtuoso» (Simón Bolívar: 1819).Aprender a Valorar significa, entonces, tomar conciencia de la importancia de las acciones colectivas y desarrollar habilidades para caracterizar, razonar, discernir, dialogar y mediar, desde una ética social.


Aprender a Reflexionar trasciende el aprendizaje de informaciones, en tanto se concibe como la generación de nuevos escenarios y la producción de alternativas de acción, a través de las cuales transformar el pensamiento lineal, en un pensamiento crítico y creativo. Este pilar promueve el aprender a conocer, lo cual implica preparar al nuevo republicano y la nueva republicana para apropiarse independientemente de los avances de la ciencia, la técnica y la tecnología; así como de los elementos correspondientes a su cultura local, regional, nacional e internacional, en forma reflexiva, con criterio enriquecedor y transformador de las ideas que se asimilan en beneficio de la comunidad donde se desarrollará.

Concluyendo, la escuela es útil para la comunidad y le sirve para fortalecer su capacidad de organización, reflexión, expresión y de acción. Al mismo tiempo, permite su interacción con otros modos de ser, hacer y pensar.

La escuela es un auténtico factor de progreso comunitario, y cuenta con todas las potencialidades para convertirse en el centro cultural más importante de la comunidad, así también es un factor de desarrollo y evolución social en el plano local. Por lo tanto, la escuela debe relacionarse con los difenrentes grupos e instituciones comunitarias en un esfuerzo común en pro de la comunidad, actuando como fuerza unificadora en la medida en que propporciona un sistema educativo común para toda la comunidad.
La integración de la escuela y comunidad implica un proceso en el que se desarrolla armónicamente entre la escuela y los miembros de la comunidad a partir de la concepción de un sistema de acciones integradas de tal manera que permita a las partes, desarrollar un proceso pedagógico suficientemente eficiente para lograr la formación adecuada y la preparación constante de los de los/as estudiantes.

En la unidad está la fuerza





En la actualidad, se habla mucho de integración y participación. A nivel educativo, es muy importante que las escuelas se integren con la comunidad y viceversa para un mejor proceso de aprendizaje de los estudiantes.